Y soñé una vez más. Mis manos eran pequeñas, y mis dedos finos, diminutos... pero afilados como cuchillas. En mis manos sostenía una máscara que tantas noches me había aterrorizado.
Pero esta vez la máscara estaba sobre mis manos. Léntamente la acerqué a mi cara. Poco a poco su oscuridad me envolvía más y más. Y allí, al submergirme en la más profunda oscuridad todo desapareció.
Ya no sentía nada. Sensaciones como el frio o el calor ya no existían para mis sentidos. Siquiera un olor, un tacto...
Incluso las buenas cosas de mi vida desaparecían, ya ni los recuerdos me movían. Ahora solo quedaba instinto. Puro instinto, puro deseo, pura frustración y dolor. Movido por los niveles más bajos de mi consciencia y en el borde de mi propio subconsciente me moví de aquí para allá.
Al final, solo me quedó lo que tendría que haber aceptado.
Solo soy un lobo, una mancha negra en la más profunda oscuridad, perversidad y maldad disfrazadas de suave piel.
Al fin y al cabo, aunque quiera negarlo; el lobo, aunque le cortes la cabeza, puede morderte.
~~ Soul of Wolf ~~
W. Shecknacklet
jueves, enero 25, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Por alguna extraña razón he echado un vistazo de nuevo a esta página. Veo que vuelves a tu afición de escribir en él. A veces había pensado en qué te había pasado... en si tu vida sería distinta, rezando (al infinito) que encontraras tu camino.
Te veo en tu linea, algo más sereno, pero en tu línea.
No sé porqué diablos te pongo nada, pero por algún motivo me veía obligada.
Espero que encuentres tu camino, y que todo vaya como sueñas.
Un saludo.
Publicar un comentario