Las equivocaciones se pagan, esa es la única realidad verdadera, esa es la verdadera esencia del mundo, que todo erro que comete uno, lo paga, más tarde o más temprano, con mayor o con menor coste, pero se pagá.
Y así fué.
Ella me quería
Y si se lo hubiera dicho un año antes, hubiera tenido una vida feliz...
Si solo me hubiese atrevido tantas veces...
Si solo me hubiese atrevido en la estación...
Ella jamás podrá saber cuantas ganas tenía de decirselo, aquel, que yo creía que se convertiría en el último día que la volvería a ver nunca más por mis problemas personales...
Y lo he pagado... lo he pagado con creces...
Como siempre, he sido ignorado
despreciado
y olvidado de la mano de la felicidad
Kami-sama... Sadame... unme...
Muchos nombres tiene el destino y dios... pero en el fondo, no nos debemos llevar bien si tan mal me trata como para hacer de mi vida semejante infierno, el ver como la persona que más quiero me es indiferente, cuando ya teníamos algo...
Dios o destino, no creo en vosotros...
Pero aunque existais, esa no es causa para que la tomeis conmigo...
Si voy a seguir como vivo ahora mismo, os maldigo
y desprecio la existencia que me habeis dado
así me muera yo o vosotros, os odio por haber hecho de mi este engendro, este mayhem de sentimientos que se agolpan en mi destrozado corazón
Yo os maldigo... y aunque mi alma perezca, reniego de vosotros, si vivir bajo vuestro techo me obliga a vivir esto, prefiero dejarlo.
viernes, noviembre 12, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario