viernes, noviembre 12, 2004

Requiem for a Dying Soul

Mi corazón no estaba preparado para eso, para decir que después de estar conmigo una semana, resultara que había conocido a una persona por internet, que en el fondo es igual que ella, con sus mismos problemas y que nunca le llevará la contraria, cuando ella se obceca con sus problemas.

Yo no estaba preparado para eso...

Mi corazón tampoco, y así, esa fragil criatura que existía en las sombras de la realidad, se vió incapaz de odiar o de culparse a otro más que a sí mismo.

Lo que queda de esa persona es lo que soy yo, un espíritu que llora por sus miserias sin poder olvidar, porque en el fondo, ese día, no solo murió mi personalidad, sino que murió mi corazón, y ahora, el frio reina en él ampliamente y sin ninguna limitación.

No hay comentarios: